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Como una enredadera y no como un árbol

«Como una enredadera y no como un árbol» es un wikilibro inconcluso, cuyo objetivo era cubrir la historia de la Sociedad de la Información con los eventos y personajes fundamentales de la misma. Editado por David de Ugarte, este libro no sólo puede considerarse un ejercicio de congregación de hechos expuestos cronológicamente porque, lo destacable es el sentido mismo de esos hechos.

En la historia sobre cualquier tema, algunos actores tienen mayor protagonismo que otros. En este caso también es así, pero lo importante es que su existencia viene generada sobre todo por un sistema cerrado, hermético, homogeneizador que en este caso es el inductor del inicio, del desencadenante:

El Estado es el gran monopolista del secreto. En lo referente a éstos temas funciona como la IBM: todo dentro de casa, nada público.

Una situación como la descrita no tardaría mucho en encontrarse con otra visión alternativa que escribiera otros relatos libres. Sin pretensión disidente apareció,  espontáneamente, el primer indicio de la enredadera sobre el árbol:

¿Cómo podía haber llegado a pasar? ¿Cómo quince años antes de caer el muro de Berlín pudo escapársele al sistema burocratico científico más paranoide de la Historia algo tan importante como la posibilidad del cifrado asimétrico seguro? ¿Cómo pudieron colárseles unos cuantos hippies y desmontar el poder de las hasta entonces todopoderosas agencias? ¿Cómo se le escapó a la IBM?. Lo que había pasado, era sólo un anuncio del mundo por venir. La respuesta es sencilla: la lógica del sistema de incentivos. Como diría cualquier economista, simplemente los incentivos que el viejo sistema cerrado podía producir no se alineaban con los nuevos objetivos a conseguir. Era cuestión de tiempo que apareciera un Diffie.

Por lo afirmado en el anterior párrafo, era simplemente cuestión de tiempo que apareciera no un Diffie (primer hacker de la Sociedad de la Información, pero no un nodo centralizador), sino el inicio que supuso su travesía, en coche atando cabos para llegar a una ‘criptografía asimétrica para todos‘ después de muchos años. Surgió sin un plan, simplemente por decisión de una persona, sin ninguna previsión ni premeditación y la red que le siguió, el crecimiento y desarrollo posterior, fue y será imprevisible, distribuido.

Es a estas alturas de la lectura, cuando podemos intuir que durante el libro colaborativo que nos trata, no se dejará de revisitar lo que supuso y supone la enredadera como metáfora retratada en la industria de la música y el P2P, la forma en que aparecieron los ordenadores personales, la WWW o del software libre, por poner algunos ejemplos concretos.

También es extrapolable lo que supone la enredadera, como antagónico claro a lo que podríamos catalogar, permitinéndonos la licencia, como el mainstream empresarial y social.

Economías de red que valoran más el reconocimiento que el ingreso monetario. Si el capitalismo se parecía al monasterio medieval con su separación del tiempo en función de las horas del trabajo, el informacionalismo se parecerá a la Universidad, con sus sistemas de redes pensadas para compartir hallazgos.

En el sistema tradicional, las horas del trabajo, el salario y la jerarquía ocupada en la empresa, son los únicos detalles que caracterizan un empleo en una empresa con valores capitalistas actuales. En cambio, el sistema hacker de organización, es colaborativo, creativo, en él tiene significado, para cada cual el tiempo dedicado al trabajo y se pone en valor la aportación al procomún, siendo característico y relevante la capacidad de compartir y generar en conjunto. Bajo una arquitectura distribuida, se favorece la interacción.

Esta doble cara confrontada entre lo tradicional y la enredadera, en general, a lo largo de los años, se ve reflejado en el siguiente extracto:

Mientras las aportaciones del hacker se extendían por el mundo como una enredadera imprevisible, el viejo guardián del secreto seguía viéndolo como un desarrollo lineal de alternativas definidas. Como un árbol que echa sus raíces.

Tras los años de secretismo y hermetismo, el reaganismo, la guerra fría, pasando por los noventa y la crisis de las .com hasta la actualidad, lo tradicional ha chocado con la maraña generada tras el viaje del primer hacker de la Sociedad de la Información y, según parece, en el futuro próximo no serán pocas las veces que se confronten estos distintos modelos de producción y organizadores sociales. Es inevitable, al estar conviviendo con Estados y grandes empresas alineadas, rentistas, formando un capitalismo de amigotes en descomposición:

En la medida que la evolución del sistema económico se mantenga por los mismos derroteros, movimientos como el software libre, el copyleft o el P2P musical, socavarán cada vez más profunda e irremediablemente el orden corporativo, jurídico y económico internacional, enfrentándose al poder de los estados y los monopolios y elevando nuevos valores sociales en conflicto con el poder establecido.

Atisbamos un horizonte turbulento, de muchos cambios, con la globalización que quieren los Estados y de la que se sirven unos pocos, que nada tiene que ver con las naciones y sus Gobiernos, sino con las personas. En esta otra versión de la globalización, son los individuos, la colaboración entre los mismos y la forma que toman, los protagonistas (demos, comunidades, filés), logrando su propia competitividad desde lo transnacional.

Si unimos transnacional, distribuido, procomún, cultura de adhesión, plurarquía… en definitiva, todo lo que se comenta en el wikilibro, nos llevará a una resiliencia siempre superior de la que puede alcanzarse a través de los viejos valores capitalistas y lo imaginado. Las palabras iniciales del párrafo también pueden tomarse como resumen del libro, cuya síntesis-metáfora más concisa que las engloba, no es otra que el título del wikilibro: «Como una enredadera y no como un árbol».

Written by Juan

2012/12/26 a 12:14

Publicado en maxi-posts

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4 comentarios

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  1. Efectivamente «Como una enredadera» es un proyecto inconcluso… en parte. Su resultado, a base de juntar los textos con otros que iban surgiendo, fue «El poder de las redes». El otro día creo que era Javier el que comentaba, como tu remarcas ahora, que en buena parte estaba ya todo ahí, desde la plurarquía a la teoría de la descomposición, la transnacionalidad, la filé o el modo de producción p2p. La verdad es que estaba en germen, pero seguramente nosotros no éramos muy conscientes🙂 Es lógico, en realidad para nosotros fue un camino de aprendizaje y cuando uno está aprendiendo realmente no puede saber dónde está el punto de llegada.

    David de Ugarte

    2012/12/26 at 12:34

    • Gracias por tus palabras David.

      Qué gran aprendizaje tuvo que ser, y precisamente por eso, por no ser conscientes, aún sería más potente vuestro recorrido y asimilamiento, más en la esencia de lo que es la enredadera.

      ¿Seguirán apareciendo relatos continuadores de la trilogía de «El poder de las redes» en forma de libro con las nuevas que están por venir? Espero que sí.

      A ver qué tal se dan las lecturas. Doy por revivido el blog (enésima vez jeje).

      Un abrazo.

      Juan

      2012/12/26 at 13:18

  2. […] la línea del anterior post, ‘Como una enredadera y no como un árbol‘ en el que comentábamos, tanto en el texto como en comentarios, que en buena parte estaba […]

  3. […] de destruir significados se ha encargado de voltear y dar la forma que pretendía. Desde el primer «hacker», pasando por los años ochenta y hasta la actualidad, los encargados de generar opinión y […]


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