Infraleves

Austeridad, debate cojo

La austeridad, según se ha podido leer siempre y más durante los últimos tiempos, tiene detractores y defensores. A mi, lo primero que se me pasa por la cabeza son las políticas fiscales restrictivas, que se aplican cuando la economía se encuentra en una fase expansiva. Partiendo de ese punto, parece incoherente aplicarlas en la actualidad en países como España. Desde luego, tiene muchos más matices y no una visión tan simple como esta. Convendría hablar por ejemplo, sobre los estabilizadores fiscales automáticos pero, es un tema en el que no me voy a extender. Continuo con lo que he leído y me ha parecido interesante durante estos días sobre la austeridad.

Una de esas lecturas, que es un artículo de Stephanie Kelton sobre un reciente informe que ha realizado la OIT, “El mundo necesita 600 millones de puestos de trabajo nuevos“. De dicho artículo, he tomado el siguiente párrafo que reproduzco, que relaciona la austeridad con el empleo, mostrandose detractora de la austeridad, al menos, en dicho párrafo:

El informe arroja también luz sobre el impacto que las políticas de implacable austeridad fiscal han tenido en el crecimiento y el empleo, comenzando por los programas de austeridad destructora de puestos de trabajo que se han vuelto tan comunes en la Eurozona. En otras partes, en naciones con amplio margen para sus políticas, los gobiernos han perdido su apetito por el estímulo fiscal aún a pesar de que la acrecida inseguridad y la deprimida confianza de los consumidores mantienen en situación de debilidad a la demanda del sector privado.

Otra de esas lecturas de las que hablaba, es lo Juan Urrutia Elejalde (JUE) expuso en una de sus entradas del blog que justo enlazo. JUE comenta que la austeridad y la frugalidad permiten controlar el presupuesto y cuidar los precios de las cosas. Además, la lectura macroeconómica que él realiza, la cito a continuación para añadir el punto técnico a la cuestión:

Su correlato macroeconómico en el steady state de un modelo neoclásico de crecimiento en el que para siempre la economía va a crecer a una tasa dada y la ratio capital/trabajo se va a mantener fija de forma que la ratio rendimiento del capital/salario también se mantendrá fija forzando a que las participaciones de trabajo y capital en el output agregado permanezcan constantes como, en general, parece que ha sido el caso a largo plazo. Esto es bello siempre que la distribución personal de la renta, algo distinto de la funcional (ya que un capitalista puede trabajar y un obrero puede invertir sus ahorros en Bolsa) no sea escandalosamente desigual.

A mí me gusta Japón, uno de los países más igualitarios del mundo que en los últimos veinte años no ha crecido significativamente aunque su renta per cápita ha seguido siendo de las más altas. Quiero creer que es por eso que en Japón parece haber una solidaridad muy enraizada tal como mostraron los héroes de Fukujima.

No sólo el punto técnico, como habéis podido comprobar, JUE nos muestra que el debate entre defensores y detractores de la austeridad carece de sentido realmente si no se tiene en cuenta la distribución de la renta (debaje cojo), en el país en que se va a aplicar.

Written by Juan

2012/02/07 a 8:31

Publicado en maxi-posts

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